escrito por Cross-Word / 20 febrero, 2019 / Categorías Actualidad

Aunque en los últimos años se ha incrementado de forma notable el número de particulares y empresas que acuden a una agencia de detectives privados para contratar sus servicios, para muchos estos profesionales siguen siendo un auténtico misterio.

El conocimiento que tienen muchas personas de los detectives privados está basado en lo que han visto en las películas. Esto ha dado lugar a una serie de mitos que es momento de desterrar de una vez por todas.

Disfraces y métodos de camuflaje dudosos

En el cine los investigadores siempre intentan ocultarse detrás de periódicos, bigotes falsos y demás complementos que casi consiguen el efecto contrario al buscado, pero en la realidad no es así.

Basta con observar trabajar a los detectives privados en Barcelona para darse cuenta de que la realidad es muy diferente. Estos profesionales intentan siempre pasar desapercibidos y para lograrlo no hay nada mejor que comportarse y vestirse de forma normal.

Horas y horas de carretera y hoteles

En algunas ocasiones hacer un seguimiento puede implicar un viaje largo en coche, pero en la mayoría de los casos no es así. Algunos detectives tienen que pasar unos días fuera de casa para hacer su trabajo, pero los seguimientos no se suelen prolongar durante demasiado tiempo.

En cuanto al alojamiento, lo más habitual es escoger hoteles cercanos al lugar en que se aloja el investigado, e incluso el mismo hotel. Nada de los hoteles de dudosa reputación que suele mostrarnos el cine.

El dinero no lo puede todo

Los detectives de falsificaciones o los especializados en infidelidades pueden llegar a ser sorprendidos mientras hacen su trabajo. En estos casos el investigado tiene mucho que perder si sale a la luz lo que está haciendo, por lo que puede llegar a ofrecer al investigador una determinada cantidad para que diga que no ha visto nada.

Esta situación tan cinematográfica puede llegar a darse en la vida real, pero lo cierto es que en la mayoría de los casos no es así. El detective debe actuar de forma que no sea descubierto, ya que en caso contrario su esfuerzo y trabajo no servirán de nada.

Y no, los investigadores tampoco se dedican a sobornar a otros a cambio de obtener información de terceros.

El alcohol como mejor amigo

El prototipo de agencia de detectives privados que vemos en televisión está formada por personas con una vida solitaria y bastantes problemas personales que les suelen arrastrar a un consumo desmesurado de alcohol.

Este es otro mito que hay que olvidar. Un investigador privado puede tener una vida totalmente plena fuera de su trabajo, no tiene que ser necesariamente una persona con una vida dura y solitaria.

En cuanto al consumo del alcohol, está claro que debido al trabajo de que se trata solo se puede ejercer de forma profesional si se está totalmente sobrio y centrado en lo que se está haciendo.

Más allá de las infidelidades, detectives para falsificaciones y otras tareas

En el cine la mayoría de la veces que alguien contrata a un investigador privado es para descubrir una infidelidad de su pareja, pero en el mundo real hay muchas más razones para recurrir a los servicios de estos profesionales. Por ejemplo, para detectar si alguien está falsificando los productos de una marca o para descubrir a alguien que está intentando engañar a la Seguridad Social fingiendo una invalidez que en realidad no tiene.

En definitiva, el trabajo de investigador privado requiere de una gran destreza y de mucha dedicación, algo muy alejado de lo que nos ha mostrado el cine en las últimas décadas. Por eso, es importante tener la certeza de que en una agencia de detectives privados siempre se pueden encontrar profesionales capacitados que darán el mejor servicio posible.

Photo by Craig Whitehead on Unsplash

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